Cabalgata de Adviento en Chilpancingo, Gro. 05/Diciembre/09

Chilpancingo, Gro., a 06 de Diciembre de 2009.- Con un rotundo éxito, por primera vez se realizó una “Cabalgata de Adviento” en Chilpancingo donde participaron por lo menos 300 charros guerrerenses; acto que se pretende hacer tradición como vísperas de la navidad y parte de las festividades decembrinas que enmarcan a la tradicional “Feria de Navidad y Año Nuevo”.
Música de viento y el relinchar de los caballos entre moros, albinos, criollos, españoles, pintos, azabaches, alazanes, y hasta ponis; armonizaron la cabalgata que inició a las 4:30 de la tarde del pasado sábado en el lienzo charro “Darío Arrieta” y culminó en la plaza de toros “Belisario Arteaga” cerca de las 10:00 de la noche.
El acto fue organizado por el patronato de la feria de Chilpancingo presidido por el maestro Ricardo Chavelas Guevara, donde participaron más de 300 personas aglutinadas a la Unión de Asociaciones Charras del Estado de Guerrero.
Al frente lucía la belleza de la “Señorita Flor de Noche Buena”, Geysi Montserrat Pérez Salgado y sus embajadoras, quienes montadas en unos bellos caballos saludaban y regalaban dulces a todos los admiradores del evento que recorrió gran parte de la capital del estado.
Los cuadrúpedos no dejaban de bailar con la música de tambora que no calló durante todo el recorrido haciendo bailar hasta a la gente que disfrutaba del acto inédito.
También marcharon los integrantes del patronato organizador a gente que se iba sumando durante el recorrido con el afán de divertirse y formar parte de esta cabalgata que culminó con un jaripeo en la plaza de toros.
No podía faltar el tradicional mezcal que la mayoría de los charros degustaron durante su montada, además de los medios de comunicación que no quisieron perderse ni un solo instante de dicha cabalgata.
El recorrido subía de ánimos a cada cuadra que se avanzaba, y poco antes de que los cielos se apagaran, la llegada a la “Belisario Arteaga” fue realmente espectacular, donde la gente que estaba ya presente no veía el final de la fila de charros montados en sus caballos, unos animales que si bien ya son bellos, lo eran aún más por los adornos tan mexicanos que traían puestos.
Ya estando dentro de la plaza de toros, todos los charros se colocaron en círculo dentro del ruedo para saludar a la gente que abundaba cada vez más el lugar; para luego realizar un jaripeo.
Antes del jaripeo, los integrantes del patronato presentaron algunas sorpresas entre las que destacaron bailables de los estados de Jalisco y Guerrero, música tradicional mexicana y un mariachi que armonizó durante algún tiempo.
Todo el acto se desarrolló dentro del marco de la tranquilidad, sin algún incidente que lamentar, más bien solo alegrías que festejar.
Luego de las danzas y música mexicana, los charros hicieron unas demostraciones realizando extraordinarios actos con sus bestias, mismas a las que hicieron bailar para el público; incluso hubo quienes lograron realizar el famoso “acto de la muerte” que consiste en cambiarse de animal cuando éste está en movimiento, entre ellos un niño charro.
Por último fue el jaripeo donde hubo la participación de tres montadores guerrerenses, dos de ellos que lograron quedarse arriba de los toros y uno que calló tras los reparos furiosos del animal; luego de esto, la gente salió gustosa del lugar.